Iniciar a disfrutar del tiempo libre

07.12.2020

En el tema relacionado con las normas, vimos la importancia de que los niños y adolescentes participen de normas que impliquen algo más que el cumplir horarios, mostrar respeto por los demás y ser "educados" y hacer sus tareas escolares: Participar en las tareas de casa como un miembro más del "equipo-familia". Esto es lo que realmente les va a enseñar a ser responsables, a respetar y a buscar ser respetados, les va a hacer tener autoestima y valorarse por su capacidad de aprender y emprender muchas otras cosas, a tener un mayor autocontrol,... todos ellos, ingredientes que forman un buen antídoto contra la presión social que empuja a nuestros jóvenes a consumir alcohol.

Cómo enseñarles a disfrutar del tiempo libre

  • Conciliar vida familiar y laboral.
  • Ocio, ¿premio o necesidad?
  • Parece estar de moda... el ocio como premio.
  • Según nos divertimos los padres, así se divertirán nuestros hijos.
  • Aprendiendo en el tiempo de ocio: Las actividades extraescolares.
  • Compartiendo el tiempo de ocio con los demás: Educación en valores.
  • Enseñarles a aburrirse.
  • Salir con los amigos en pandilla.


COMUNICACION

Como pudimos ver en el tema anterior, una adecuada comunicación con nuestros hijos basada en la confianza, en la escucha, el diálogo y la negociación es un buena manera de afrontar los inevitables conflictos familiares y la mejor forma para manejar y transmitir a nuestros hijos la información que poseemos sobre el alcohol!

OCIO EN FAMILIA

Estas son las piezas de un mismo puzzle, que tenemos que completar, con un ingrediente indispensable: El tiempo que pasamos en familia. Y en este puzzle las piezas aparecen fuertemente entrelazadas.

LA FAMILIA EN SOCIEDAD

Y todo ello teniendo en cuenta que las familias no estamos solas y podemos buscar apoyo en el resto de familias y en la sociedad en general(Asociación de Madres y Padres de Alumnos del centro educativo de vuestros hijos -AMPA-, actividades formativas para padres del municipio en el que vivís -tipo escuela de padres-, cursos para enseñar a educar de ONG -como Teléfono de la Esperanza-, etc.). Sobre ésto reflexionaremos en el siguiente tema.

Así pueden compartir con ellos los momentos cotidianos en los que se les da una educación constante y coherente, con el tiempo suficiente que necesitan los niños para aprender, con una forma de comunicación basada en la escucha paciente y el diálogo y, por supuesto, todo ello impregnado del afecto expresado unos con otros.

Este tiempo dedicado a nuestros hijos es el que nos va a garantizar su bienestar y su felicidad, ¡que no es poco! DEDICAR TIEMPO A LOS HIJOS, NO ES PERDER EL TIEMPO. Es estar presente en su vida.

¿CUANTO TIEMPO SE NECESITA PARA LLEVAR A CABO TODO ESTO?

Todos hemos oído y, quizá, participado en debates sobre si es mejor la calidad o la cantidad de tiempo pasado con nuestros hijos.

Este debate no tiene mucho sentido cuando muchas familias no pueden decidir sobre la cantidad de tiempo y, además, si nos fijamos, son dos parámetros independientes: No tenemos porqué elegir entre uno de ellos, los podemos gestionar por separado, además ambos son necesarios:

Calidad del tiempo

Independientemente de la cantidad de tiempo que se dedique a los hijos (mejor algo o bastante que ninguna), la calidad está relacionada con la aptitud y disposición del padre, de la madre o mejor de ambos, para estar con ellos. Cuando los hijos están con los padres en lo cotidiano aprenden por imitación, empiezan a ver la vida como la entendemos nosotros y a sentirse miembros importantes del grupo familiar. La calidad del tiempo pasado con nuestros hijos será mayor cuanto mejor pensemos y gestionemos nuestro tiempo.

Cantidad de tiempo

Más difícil de controlar ya que va impuesto por las circunstancias laborales, responsabilidades familiares, etc. En la medida en que esté en nuestras manos, tenemos que intentar conciliar la vida familiar y laboral, intentando delegar lo menos posible la educación de nuestros hijos a los demás.

Hay padres que pasan todo su tiempo libre en casa, pero no se relacionan con sus hijos: hablan lo justo, no comparten aficiones, etc. En este caso la cantidad de tiempo no va ligada a una buena la relación.

Sí tenemos suficiente tiempo fuera de las responsabilidades laborales, podemos elegir el tipo de actividades que queremos realizar con nuestros hijos. Si disponemos de poco tiempo, los padres podemos seleccionar las normas y aprendizajes que consideremos que tenemos que supervisar directamente. Podemos planificar nuestro día a día y dejar a la improvisación actividades especiales y puntuales.

¿Que piensan nuestros hijos sobre el tiempo que pasamos con ellos?

Piden, proponen y necesitan sentir que son una prioridad para sus padres, que sus padres están disponibles para ayudarles y compartir con ellos momentos de calidad.¡Escuchemos a nuestros hijos! Podemos aprender mucho de ellos.

Estas son algunas de sus frases:

  • Conmigo juegan poquísimas veces, por lo menos, una vez cada cinco semanas que vamos a un parque y jugamos con la pelota...si estamos en invierno, ¡podemos estar sin jugar ocho semanas!(Grupo 9 - 11 años)
  • Mi padre juega una vez conmigo, sólo una, a la Wii. (Grupo 9 - 11 años)
  • Jugamos poco porque dicen que tenemos que aprender a jugar solos. (Grupo 9 - 11 años)
  • Porque están todo el día en el trabajo. (Grupo 9 - 11 años)
  • Mi padre siempre tiene algún trabajo que hacer... Le pido ayuda y me dice que espere a que acabe, pero está como si acabara de empezar... Y cuando ya sale y me puede atender, yo ya lo he hecho por mi y como que ya no hace falta. (Niño, 11 años) Intentar que puedas hacer cosas junto con tus hijos pero en plan que les guste mucho a ellos. 
  • Por ejemplo yo desde que era pequeña mi madre y yo vamos al cine a ver las películas de Harry Potter. Entonces, no sé, es como una especie de tradición. (Niña, 14 años)
  • Es pasar tiempo junto con él y entonces cuando pasas más tiempo con él, coges más confianza y a la hora de coger confianza pues cuentas más cosas. (Grupo 12-14 años)


El tiempo que pasamos con nuestros hijos es un tesoro que tenemos que valorar. Cuando compartimos nuestro tiempo y disfrutamos al compartirlo con nuestros hijos desde pequeños, les estamos ayudando a madurar y les dará confianza para contar con nosotros en la adolescencia. El ocio es percibido como el principal contexto para realizar actividades gratificantes (reunirse con los amigos, hablar, ligar, bailar, jugar...). Aunque no constituyen las únicas actividades de ocio que interesan a la población más joven, en la actualidad salir de marcha (ir a discotecas, bailar), beber, ir de copas y salir para reunirse con los amigos son algunas de las actividades más populares (Calafat et al.2007).

¿Por qué dicen que beben?

Los adolescentes que prueban el alcohol u otras drogas, normalmente en el marco de un grupo que invita a probar, dicen que lo hacen por los siguientes motivos:

  • Por curiosidad.
  • Por la presión que ejerce el grupo de iguales.
  • Por la atracción de lo prohibido y/o el riesgo.
  • Por la búsqueda de placer y lo desconocido.
  • Por la presión que ejerce el grupo de iguales.

CONSUMO OCASIONAL

Los adolescentes que consumen de forma ocasional, también en grupo, dicen que lo hacen:

  • Para facilitar la comunicación.
  • Por la búsqueda de placer.
  • Para transgredir normas.

CONSUMO FRECUENTE

Y los adolescentes que consumen de forma frecuente, ya en grupo o de forma individual, dicen que lo hacen:

  • Para reducir el cansancio.
  • Para reafirmar la independencia o la aversión a la sociedad.
  • Para mitigar la soledad, el aburrimiento y la ansiedad.
  • Para vivenciar la pertenencia al grupo y reconocerse dentro de él.
  • Para intensificar la sensación de placer.

Es importante que visualiceis los videos para comprender mejor todos los conceptos

Te invitamos a que preguntes, sugieras o compartas dudas, experiencias. Danos tú opinión es importante que entre todos conozcamos los problemas reales del Alcohol.