Los Conflictos son positivos

22.07.2021

En esta unidad nos adentraremos en los conflictos familiares procurando sacar la parte positiva para introducirla en nuestra experiencia para poder aplicarla y enfocarla siempre de manera positiva.

Por otra parte en la unidad veremos los conflictos con un enfoque práctico para conocer los riesgos y las consecuencias que nuestro control y/o intromisión puede afectar a las relaciones con nuestros hijos.


  • Algunas claves para sacar partido de los conflictos familiares.
  • ¿Educar con los castigos, enfados y el rencor o con las consecuencias naturales?
  • ¿Educar con "chantaje emocional" o con "amor incondicional"?
  • En la cuerda floja: el difícil equilibrio entre "control" e "intromisión".
  • Saber de lo que hablamos, conocimiento de las TIC.

LOS CONFLICTOS EN FAMILIA

Muchas veces los padres vivimos los conflictos con la ansiedad que genera pensar que no nos llevamos bien con nuestros hijos, que nos van a querer menos, que nos van a comparar con otros padres, que no nos hacen caso y se salen con la suya...

Los datos desvelan que los hijos no perciben los conflictos tan intensamente como los padres, los viven con más normalidad y como parte de la relación.

Un conflicto no es ni positivo ni negativo sino que tendrá aspectos positivos o negativos según se aborde y se resuelva y dependiendo del proceso que se utilice para llegar a una solución.

NECESIDAD DE LOS ADOLESCENTES

Los adolescentes tienen la necesidad de buscar su propia identidad y las discusiones con los padres son una magnífica forma de escenificar y aprender cómo son, cuáles son sus gustos y puntos de vista y cómo escuchar otras opiniones y aportar la propia.

IMPLICACIÓN DE LOS PADRES

Los adolescentes aprecian (de forma indirecta) las discusiones por estos temas de convivencia, como una indicación de la preocupación, interés e implicación de los padres hacia ellos.

EN POSITIVO

Piensa en los conflictos no como algo negativo, sino como una oportunidad para escuchar a tu hijo y conocerle.

Así puedes enseñarle a escuchar, exponer sus argumentos, conocer puntos de vista diferentes, reacciones y sentimientos, intercambiar ideas y negociar.

INTENSIDAD

Intenta que el número e intensidad de los conflictos (padre-madre, entre hermanos y padres-hijos) no sea demasiado elevado.

Esto puede deteriorar la comunicación familiar, disminuiría la confianza y no seríamos un modelo adecuado de resolución de conflictos.

EL MOMENTO

Estate atento a los momentos en los que la forma de afrontar los conflictos es calmada. Tenemos que hacer el esfuerzo de ser consciente de estos momentos, disfrutarlos y hacerles conscientes a ellos (¡quizá con una mirada y una sonrisa sea suficiente!). ¡Seguro que son más frecuentes de lo que en un principio nos parece!

Claves para sacar partido de los conflictos familiares

OLVIDAR

¡Olvida y no guardes rencor de los malos comportamientos del pasado! Valora los cambios y los esfuerzos sin estar continuamente mirando al pasado. Esta actitud debemos aprenderla de los niños.

TUS EMOCIONES

¿Cómo nos sentimos los padres y madres? ¿Demasiadas preocupaciones? ¿nerviosos? Cualquier conflicto lo vamos a enfrentar y solucionar mejor desde la tranquilidad y la calma.

Importante

Cuidémonos los padres para que nuestros hijos estén mejor.

Hay familias en las que parece que no hay demasiados conflictos hasta que ocurre algún cambio, muy probablemente en la adolescencia.

SI RESPONDEMOS A UN MAL COMPORTAMIENTO

CON ENFADOS

Más que corregir el mal comportamiento, lo que intentamos es descargar nuestra ira y Lo que conseguimos es culpabilizar al niño y, en muchos casos, aumentar nuestro Rencor.

CON CASTIGOS

Estos deben parecerse al máximo a las consecuencias naturales y lógicas. De esta Forma, nos centramos en el comportamiento del niño sin atacar a su persona. Los castigos deben ser:

  • Proporcionales.
  • Relacionados con lo que han hecho mal.
  • Que arreglen lo que han hecho mal.

El dicho de la sabiduría popular una de cal y otra de arena.

Los niños necesitan el contacto físico con los miembros de su familia como abrazos y besos,... además de sonrisas, halagos, acompañarles en lo que hacen, interesarnos por ellos y, por supuesto, dedicar tiempo a escucharles.

Esta relación afectuosa entre padres-madres-hijos da seguridad a los hijos, les hace sentirse personas importantes, válidas y debe ser independiente del comportamiento.

Como en la mayoría de estos casos, el chantaje es recíproco entre padres/madres e hijos y son los padres y madres los que se tienen que ocupar de romper este círculo vicioso. La corrección sin chantaje ni violencia, acompañada de una explicación clara, con ejemplos, alternativas y compromisos ayuda al niño a interiorizar las normas y a respetarlas de manera responsable.

Os damos algunas ideas:

DEMOSTRAREMOS QUE LE QUEREMOS

Dejarle claro al hijo que, independiente de lo que haga le queremos y le demostraremos que le queremos.

ENFADARNOS NO SERÁ LA BASE DE LOS CASTIGOS

Sentiremos como normal enfadarnos, tenemos derecho a ello, pero no será la base de los castigos que impongamos a nuestros hijos.

TRANQUILIDAD Y SIN REPROCHES

Acompañaremos y guiaremos a nuestros hijos en el cumplimiento de los castigos -consecuencias naturales y lógicas- con tranquilidad y sin reproches.

Si habitualmente relacionamos el buen comportamiento de los hijos con muestras de afecto positivo y cuando se portan mal o hay un conflicto nos enfadamos, reprochamos, amenazamos, gritamos e incluso, reaccionamos con insultos y violencia, los hijos se sienten rechazados, indefensos y no les ayudamos a recapacitar, a aprender a dialogar y a cumplir las normas y límites establecidos.

Es natural y sano que conforme los niños crecen, vaya habiendo una progresiva independencia respecto a sus padres. En ocasiones, la supervisión de los padres se relaja en la adolescencia, en otras ocasiones el control es excesivo y puede provocar la rebeldía del adolescente.

El tema de las drogas debería normalizarse más allá de conversaciones puntuales. Por ejemplo, se puede hablar de lo que los padres esperan de los hijos cuando sean más mayores en relación con el consumo de alcohol, a cualquier edad.

Las conversaciones orientadas a la información deberían mantenerse antes de que los más jóvenes se inicien en el consumo. La información puede ir encaminada a contrarrestar las exageraciones y falsedades en las que se suele basar la información de los chicos y chicas, como que se divierte uno más si va pasado, etc.

Desde pequeños hemos sido capaces de hablarles sobre temas incómodos para nosotros. Siempre les hemos respondido a sus dudas (de manera adaptada a la edad) sin rehuir de ellas. No les hemos castigado desproporcionadamente por confesiones que nos hayan hecho.

  • Les escuchamos.
  • Preguntamos por sus opiniones y sus sentimientos.
  • No los juzgamos.
  • Sabemos aceptar sus críticas.

Ya desde muy pequeños, los niños pasan varias horas al día sin sus padres. Hay niños que sin ningún esfuerzo por parte de sus padres, cuentan con detalle lo que les ha ocurrido durante el día. Sin embargo, para saber de otros, los padres tienen que poner en marcha meditadas estrategias para obtener información. A continuación te ofrecemos algunas claves para tener éxito.

Lograr un clima de confianza y sinceridad es clave para mejorar la comunicación en la familia.

COMO HABLAR CON NUESTROS HIJOS

La comunicación familiar debería ir orientada hacia la ayuda en la toma de decisiones y no sólo a la información sobre los efectos de las sustancias. Preguntando por ejemplo ¿qué haríais vosotros si esto le pasara a tu grupo de amigos? aprovechando una noticia o una situación de algún conocido. Importante:

Mejor practicar una buena comunicación antes de llegar a la adolescencia. Ser comprensivos pero no permisivos.


CLAVES PARA HABLAR SOBRE EL ALCOHOL

Claves para hablar sobre el alcohol

SIN NERVIOSISMO - Busca un momento tranquilo y habla con naturalidad.

  • ¿Vienes bebido? ¿Qué has tomado?...
  • ¿Tú has bebido...? Mañana hablaremos...

SIN ALARMISMO - Darles información objetiva y clara.


Beber alcohol te lleva directamente a tomar otras drogas...
El alcohol es peligroso porque, por ejemplo, adormece el cerebro y afecta a la coordinación. Por eso nadie tiene que conducir cuando ha bebido.

SIN SERMONES - Escucha sus opiniones
Como siempre os digo no tenéis que beber porque... y ya sabéis que... por eso... y cuando... entonces... Así que ya sabéis.
Y tú, ¿qué opinas sobre los jóvenes que hacen concursos para ver quién aguanta más bebiendo?

SIN PROHIBICIONES - Expresa claramente los límites y el rechazo al consumo de alcohol en los menores de edad.

  • ¡Mientras vivas en esta casa tienes prohibido beber alcohol!
  • ¡Ojo con el alcohol! Es un tema serio y ya sabes los riesgos y perjuicios que pueden tener los menores de edad si beben alcohol.

La autoestima del niño es un factor protector frente al consumo de drogas. La valoración que hacen los niños de ellos mismos depende de los mensajes que recibe de su entorno: las palabras que les dirigimos y, más importante aún, los juicios implícitos y el tono con el que damos esos mensajes.

Es importante que visualiceis los videos para comprender mejor todos los conceptos.

Te invitamos a que preguntes, sugieras o compartas dudas, experiencias. Danos tú opinión es importante que entre todos conozcamos los problemas reales del Alcohol.